Antes de los ladrillos

Qué bonito fue el tiempo que pasamos juntos. Fue lindo escribir este microcuento contigo. En pocas palabras y en no más de tres líneas, bailamos en el salón de tu casa, bebimos vino tinto, paseamos por la ribera del río, reímos alto y lloramos bajito, nos contamos secretos y desvestimos nuestras almas hasta dejarlas desnudas…