Me quedo contigo

Con la taza de café entre las manos, Joanna se entretiene mirando cómo la lluvia repiquetea en el alféizar de la ventana. Apenas había podido dormir en toda la noche y, llegadas las cuatro de la madrugada, había resuelto que era mejor poner fin a la lucha con la almohada, aceptar la derrota y aguardar…