El mundo que dejó de sentir

A medida que pasan los años se desvanece la ingenuidad con la que en mi infancia solía ver el mundo. Me percato con cierto asombro de cómo la sociedad en su conjunto ha dejado de sentir. En ocasiones salgo a la calle y me encuentro perdida en una inhóspita cotidianidad. La gente empuja, grita, mira…